
Hace 12 años, durante su licencia de maternidad, la psicóloga Sandra Riaño fundó Hispanic Women’s Network en Canadá, una organización sin ánimo de lucro que hoy reúne a cientos de mujeres latinas migrantes. Con un enfoque integral que va desde el apoyo emocional hasta el impulso de carreras profesionales y emprendimientos, esta red se ha convertido en un referente de resiliencia y liderazgo femenino a nivel internacional.
Sandra Riaño, fundadora y directora de Hispanic Women’s Network de Canadá, en 2013 creó este grupo sin ánimo de lucro conformado por mujeres latinas migrantes con un propósito en común: congregarse, crear redes de contacto, capacitarse, tener lazos de apoyo emocional, emprender, hacer labor social e impulsar la profesionalización de sus carreras.
Esta iniciativa nació durante la licencia de maternidad de Sandra Riaño, quien, como psicóloga y nuevamente después de varios años, como mamá, sintió la necesidad de crear un espacio de apoyo y conexión entre mujeres. Su objetivo era reunir a madres que quisieran compartir experiencias, conversar sobre los retos y alegrías de la maternidad, y al mismo tiempo encontrar motivación y estrategias para seguir desarrollando sus carreras profesionales.
Lo que inició como un pequeño encuentro en Ontario ha crecido hasta convertirse en una red internacional que sigue inspirando, empoderando y conectando a cientos de mujeres, ofreciendo oportunidades que transforman vidas y fortalecen comunidades.
Sandra cuenta que uno de sus hitos más memorable, fue la Expo Virtual celebrada en 2020, que reunió a más de 50 empresas lideradas por mujeres de Ontario y de todo el mundo. El evento de tres días atrajo a más de 1.500 participantes de diferentes nacionalidades y cumplió una importante misión: construir conexiones, facilitar oportunidades de negocio y destacar el increíble trabajo de las mujeres emprendedoras.
También recordó sus inicios, cuando hace 12 años, a su primer encuentro fueron solo 50 mujeres, aunque no fue una cifra mala para empezar, sabían que iban por más, tenían mucho potencial por aportar. Con mayor trabajo y dedicación, el siguiente evento duplicó las expectativas con más de 120 mujeres, y de esta manera, ha ido aumentando rápidamente esta fuerza femenina en Canadá que representa a la cultura latinoamericana.
Desde ahí, se han preocupado porque sus eventos tengan gran participación, incluyan paneles de discusión sobre el papel de la mujer en la sociedad y en los negocios, ofrezcan conferencias inspiradoras con líderes en sus campos, sesiones de networking y espacios interactivos que fomenten el aprendizaje, la colaboración y la creación de nuevas alianzas profesionales.
Sandra ha identificado que los retos que enfrentan las mujeres trascienden el estrato social y la geografía. Entre ellos se encuentran la búsqueda de independencia financiera, la lucha por la igualdad de oportunidades, el desafío de equilibrar la maternidad con el crecimiento profesional, y la necesidad de enfrentar la discriminación en distintos ámbitos. A esto se suman temas como el empoderamiento empresarial, el acceso a redes de apoyo, el manejo de etapas vitales como la menopausia y la importancia del bienestar emocional. Estos desafíos, comunes a mujeres de todos los contextos, refuerzan la urgencia de generar espacios de diálogo, formación y colaboración que inspiren soluciones y fortalezcan su liderazgo.
Además de sus eventos, la organización impulsa programas para fortalecer el empoderamiento femenino a través de la independencia económica. Un ejemplo es “Mujeres sin Fronteras”, una iniciativa que, gracias a donaciones, financia la compra de herramientas y equipos de trabajo para madres emprendedoras cabeza de hogar, en América Latina. Este programa ya ha tenido presencia en Colombia, Ecuador y Venezuela, y en 2025 llegará a México.
Cada edición inicia con una Gran Gala Fundraising, un evento que combina cóctel de bienvenida, aperitivos, cena, baile y presentaciones culturales. Durante esta gala, se selecciona a las mujeres emprendedoras beneficiarias y se recaudan fondos para adquirir la maquinaria y el equipo que recibirán. Este año, la cita será el 27 de septiembre en Oakville, Ontario.
La convocatoria está abierta exclusivamente a mujeres residentes en México (país de la convocatoria de este año), que puedan demostrar necesidades económicas y que cuenten con un emprendimiento en marcha. El apoyo no se entrega en efectivo, sino en insumos y equipos. Según el monto recaudado, entre tres y siete emprendedoras podrían recibir esta ayuda en diciembre de este año.
Las historias de quienes ya han sido beneficiadas reflejan el impacto real del programa. María Teresa Romero, estudiante de cocina y beneficiaria de una estufa, expresó: “Estoy muy agradecida porque es mi instrumento de trabajo y ahora sí podré desempeñarme bien y vender mis productos.” Por su parte, Tiby Brion, de Venezuela, compartió: “No habría podido comprar ese electrodoméstico… eres una bendición para mi vida y mi negocio.”
Más que un apoyo económico, desde 2022 este programa se ha convertido en una verdadera oportunidad para transformar la calidad de vida de cientos de mujeres y sus familias. Como señala Sandra:
“Nuestro propósito es enriquecer sus vidas, promoviendo la igualdad en el acceso a oportunidades profesionales y empresariales, y empoderándolas para alcanzar una independencia financiera sostenible y duradera”.
Uno de los grandes retos para Hispanic Women’s Network, bajo el liderazgo de Sandra Riaño, es consolidar y mantener un equipo sólido compuesto por lideresas reconocidas por la comunidad. Esto implica dejar a un lado los egos personales para fomentar una verdadera sinergia, mantener la motivación constante, cultivar la sororidad y asegurar el cumplimiento de los objetivos planteados.
Este esfuerzo no recae únicamente en sus lideresas y voluntarias; la organización también se apoya en alianzas estratégicas con diversas instituciones clave, incluyendo asociaciones de empleo, aseguradoras, la Dirección de Mujeres de Ontario, del gobierno provincial, centros comunitarios, consulados y embajadas, así como organismos multilaterales y el sector privado. Estas colaboraciones fortalecen la capacidad de la red para generar un impacto real y sostenible en la vida de las mujeres a las que sirve.
Un mensaje que Sandra Riaño siempre comparte con la comunidad que ha ido creciendo a lo largo de los años, es que, al llegar a un nuevo país, no se empieza de cero. Ya llegamos con un bagaje valioso de experiencias y vivencias. Lo que sí comienza desde cero es el proceso de conocer gente, construir contactos y generar conexiones. Para ubicarse bien y radicarse con éxito, es clave acceder a información oficial y confiable, prepararse en el idioma local y, sobre todo, abrirse a nuevas relaciones. “Cuantas más personas conozcas, mayores serán tus oportunidades”, recalca.
Desde su propia experiencia, Sandra enfatiza que es fundamental darse a conocer a través de lo que uno hace o sabe hacer, y familiarizarse con el ambiente laboral local. Por eso, el voluntariado se vuelve una herramienta esencial para ganar visibilidad y construir redes.
Ella resume este camino en cuatro pilares que son los de la fundación: determinación (la fuerza interior para enfrentar desafíos y no rendirse); soporte (contar con una red de apoyo que brinde acompañamiento emocional y profesional); pasión (hacer lo que te hace feliz) y visión (tener claridad sobre las metas adaptándose con flexibilidad a los cambios).
Esta historia es, en definitiva, un homenaje a la resiliencia, innovación y colaboración de la mujer latina migrante en Canadá, que continúa inspirando a nuestra comunidad, demostrando que, con esfuerzo y apoyo, es posible construir nuevos caminos y oportunidades.